¡Grita!

Cuando te miran sonríes porque quieren que te recuerden así, feliz. Pero cuando se dan la vuelta, te dan la espalda y te quedas solo, entonces brotan las lágrimas. A veces estas lágrimas no son como todas. Unas veces se ven, otras lloras por dentro, en otros momentos gritas, en cambio en otros el silencio hace acto de presencia.
No sabes qué hacer porque estás hecho un lío, esperas que el tiempo suavice esta situación, pero esperas y no ocurre nada. Podrías hacer lo que todos, olvidarte de los sentimientos y hacer daño. Pero si algo has defendido siempre es que no eres como todos. Eres único, auténtico. Eres esa persona de la que estás orgullosa.
Algunos lo ven y lo aprecian, otros no. Quizás a esos últimos les falte madurez o simplemente se niegan a verlo. Pero sabes que nunca dejarás de ser quien eres.
Es hora de mirar por los que te quieren, por la gente que no te insulta, que está ahí, que se pone en tu lugar como tú te pones en el de ellos. Por esa gente que ha pasado tempestades contigo, aunque están a kilómetros de distancia.
Es hora de darlo todo por esas personas. Hoy empieza un nuevo comienzo. ¡Grita!